Como cada mes, la Alhambra abre uno de sus espacios que habitualmente permanecen cerrados al público por su especial estado de conservación. En septiembre el lugar escogido es la llamada Torre de las Infantas, el último edificio de importancia que se construyó en el conjunto monumental nazarita bajo el sultanato de Muhammad VII.

El nombre de este recinto, antaño de uso noble, se debe a la vinculación con las tres princesas del sultán Zaida, Zoraida y Zorahaida, y que se hicieron populares a finales del siglo XIX gracias a la obra del viajero Washington Irving, «Cuentos de la Alhambra».

Construida hacia 1393-94, la torre llama especialmente la atención por la abrumadora decoración de su espacio interior, construido según la arquitectura nazarí para conseguir el máximo aprovechamiento del recinto.
Contraste de estilos

Frente a la sencillez del aspecto exterior de esta construcción, en sus entrañas existe una gran complejidad volumétrica y una exuberante riqueza decorativa por medio de azulejos, yeserías y cubiertas.

La torre podrá ser visitada este mes de 08:30 a 20:00 horas los martes, miércoles, jueves y domingos, con la entrada general al monumento y con la que incluye los jardines, el Generalife y la Alcazaba.

Fuente: ABC